Una tarde para celebrar lo que somos

Ayer jueves vivimos una de esas tardes que nos recuerdan por qué este club es algo más que un lugar donde se entrena: es una familia. Más de 100 niños y niñas, acompañados de sus familias, se reunieron en el Valle de las Cañas para celebrar el final de un curso que ha sido especial en todos los sentidos.

Arrancamos la jornada con una batería de juegos de tenis para todos los gustos: medimos saques en el radar de velocidad, probamos con el pickleball, jugamos puntos con raquetas de madera, nos picamos en la pista jugando winners y llenamos de risas el mini tenis. Una auténtica fiesta en pista que contagió a grandes y pequeños.

Después llegó el momento de compartir mesa. Cada familia trajo algo de comer y nosotros pusimos la bebida para todos. Fue una merienda de esas en las que se mezclan risas, anécdotas y el gusto de verse fuera de la rutina del día a día.

El broche de oro lo pusimos con la entrega de premios del Juveranking, el obsequio a todos los asistentes y un reconocimiento muy especial: el Premio Trayectoria, que este año fue para María Riancho, quien tras 12 años formando parte de este club nos dice adiós. Gracias, María, por tanto. Dejaste huella en cada pista, en cada grupo y en todos nosotros.

Nos vamos de esta temporada con una enorme sonrisa. Ha sido un año brillante: por los resultados, sí, pero sobre todo por la cantidad de gente que ha llenado el club de energía, ilusión y ganas de crecer. Gracias por acompañarnos, por confiar en nosotros y por hacer que esto no sea solo tenis.

¡FELIZ VERANO, EQUIPO!